THE MUSHROOM HUNTER by María Encarnación Carrillo

domingo, 8 de mayo de 2016

LA BALADA DEL CAFÉ TRISTE de Carson McCullers (Salvat, 1971)

El viernes pasado, tropecé como de sorpresa con una librería de viejo mientras esperaba a mi amiga Caroline, una chica estadounidense afincada en Murcia. Había pasado muchas veces por el interior de ese centro comercial venido a menos del centro de la ciudad y nunca había deparado en ella, donde subsisten además, no se sabe como,  media docena de pequeñas tiendas. La espera, aunque corta, fue fructífera pues compré por el precio de cinco euros tres volúmenes exquisitos, publicados en 1971 por la Editorial Salvat bajo la dirección de Dámaso Alonso, entonces presidente de la Real Academia Española y Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura. Los títulos: La Balada del Café Triste/ Reflejos en un ojo dorado de Carson McCullers, Fluss de Virginia Woolf y Primera Memoria de Ana María Matute.  El centro comercial se llama Centrofama, y la librería Shora. Volveré a esa librería, estoy segura.
La cena de Carson McCullers, Isak Dinesen y Marilyn Monroe
Hoy hablaré de La Balada del Café Triste, de Carson McCullers. La escritora estadounidense nació en  Columbus (Georgia) en 1917 y murió en Nueva York en 1967. Generacionalmente, puede adscribírsela a los autores que supondrían el relevo inmediato a Thomas Wolfe, James T. Farrel y John Steinbeck, herederos directos de la "generación perdida" (Hemingway, Faulkner, Scott Fitzgerald). Según el prólogo de la edición en la novelística de la autora se funden elementos "góticos" (prolongación de la corriente prerromántica terrorífica de fines del siglo XVIII en Inglaterra) junto a la cuidada elaboración del relato; y explica que dos son los rasgos de la escritora: "atmósfera" y estilo.
La Balada del Café Triste se publicó en 1951 y en él nos encontramos con una atmósfera inolvidable, muy bien descrita, de manera lenta y constante, como si te llevaran de la mano por el pequeño pueblo estadounidense donde transcurre la historia; en el que un universo desolado, como detenido, que no consigue avanzar, nos atrapa sin darnos cuenta hasta el final del relato;  y narra la historia de Amelia, una mujer solitaria y dura al frente de varios negocios prósperos, que da un giro para bien a su vida tras la llegada al pueblo de su primo Lymon, un ser extraño de cuerpo deforme que consigue enternecerla y al que aloja en su casa.
Pero la tragedia acecha, el punto de inflexión de la historia que la hace precipitarse hasta su fin se produce con la venida de su ex-marido, un forajido despiadado que acaba de salir de la cárcel, con el que estuvo casada tan solo diez días, y así lo anticipa:

"Era en agosto, y el firmamento había estado ardiendo todo el día sobre el pueblo como una sábana de fuego".


También sorprenden las notas de humor con las que salpica el relato de ambiente triste, y que rompen la línea estilística, marcada por la frase limpia e impecable de tono decadente.
Desde la llegada del ex-marido la tensión va subiendo página a página y termina con la tragicómica pelea final de Amelia Evans, el ex-marido Marvin Macy y el primo Lymon, que para desgracia de Amelia, se había puesto de parte del ex-marido y ayudó a que éste la derrotara:

Carson McCullers
"Pero en el momento en que Miss Amelia agarraba la garganta de Marvin Macy el jorobado saltó hacia adelante y cruzó por el aire como si le hubieran nacido alas de halcón. Aterrizó sobre la ancha y fuerte espalda de Miss Amelia y le apretó el cuello con sus deditos como garras."


viernes, 6 de mayo de 2016

LECCIONES ESPIRITUALES PARA JÓVENES SAMURÁIS (Yukio Mishima, Palmira: 2006)



Yukio Mishima (1925-1970) se suicidó de acuerdo a las normas establecidas por el código de honor samurai, el haraquiri; fiel a su pretensión de vivir como un samurai hasta las últimas consecuencias. Pero lejos de convertirse en un honroso final, el acto se convirtió en un ritual tragicómico.

En 1970 Mishima ha fundado la Sociedad de los Escudos, un pequeño ejército propio, compuesto por jóvenes afines de impoluta estética fascista, con el que ha conseguido secuestrar al comandante del campamento Ichigaya, el cuartel general de Tokio del Comando Oriental de las Fuerzas de Autodefensa de Japón. Una vez operado el golpe, sale al balcón y pronuncia la “Proclama del 25 de noviembre
“con la intención de arengar a los militares, reconducir la deriva occidental de Japón y restituir el lugar del Emperador: “Ahora nosotros testimoniaremos ante todos vosotros la existencia de un valor más elevado que el respeto por la vida. Este valor no es la libertad, no es la democracia. Es Japón”. Los jóvenes militares, en vez de seguirlo en su paranoia, responden a la proclama con
abucheos y, al fin, terminan riéndose de él. El samurái entra de nuevo en la estancia y, ante la mirada atónita del comandante amordazado, se abre el vientre siguiendo el rito del seppukku. Su amante, soldado de la Sociedad de los Escudos, debe cortarle la cabeza para concluir el ritual. Pero, después de dos intentos, no lo consigue. 
El libro del que hablamos contiene cinco textos inéditos esenciales para entender la vida y el pensamiento del autor, en los que la belleza, la muerte y el erotismo envuelven el secular código nipón del honor.
Lecciones espirituales para los jóvenes saturáis, el más extenso, es un ensayo en el que se subraya la necesidad de ciertos valores para construir una ética valiente y comprender cuestiones clave del mundo en que vivimos, como el valor de la lealtad, el coraje, la educación y el respeto a los demás, el cuidado del cuerpo, el buen uso del placer o el pudor.
La Sociedad de los Escudos es un manifiesto que explica el origen e ideario del Tate No Kai, una asociación de jóvenes universitarios samuráis al servicio del emperador, creada por el propio Mishima, cuyo objetivo era recuperar "la llama perdida del espíritu de los guerreros".
O la Proclama del 25 de noviembre, el testamento que legó a la humanidad la mañana de noviembre en que se quitó la vida por el ritual seppuku.

De entre todos los ensayos que se pueden encontrar en el libro personalmente destaco Introducción a la Filosofía de la Acción, de la que quiero rescatar algunas frases y pensamientos:

"La vida es un baile en el cráter de un volcán que en algún momento hará erupción"

"¿Pero hay algo en nuestra frágil vida que posea la eternidad del instante más que un fuego de artificio?"

lunes, 4 de abril de 2016

SUSPENSE. CÓMO SE ESCRIBE UNA NOVELA DE INTRIGA de Patricia Highsmith (Anagrama, 1986)

Tras leer el libro "Diario de Edith" de Patricia Highsmith, cuya protagonista, una mujer casada que tiene un hijo, un marido y una familia normal ve como su hasta entonces apacible vida se desmorona cuando su marido la abandona, pierde su trabajo y su hijo linda en la frontera del crimen; decidí leer Suspense. Cómo se escribe una novela de intriga y ahondar en el concepto de suspense según la autora.
El libro es un manual en el que nos habla sobre el proceso de escritura de una novela de suspense, y lo divide en los siguientes capítulos:
  1. El germen de una idea.
  2. Básicamente, sobre la utilización de experiencias.
  3. El relato breve de suspense.
  4. Desarrollo.
  5. El primer borrador.
  6. Las dificultades
  7. El segundo borrador.
  8. Las revisiones.
  9. La historia de una novela: La celda de cristal.
  10. Algunas notas sobre el suspense en general.
En general, me encantan estas obras en las que un escritor nos cuenta cómo escribir. Son obras que suelo encontrar muy inspiradoras. Esta lo es. No me ha defraudado.
A propósito del primer capítulo nos encontramos con el siguiente consejo:

"Si eres capaz de divertirte durante todo el tiempo que te lleve escribir el libro, más adelante también divertirás a los editores y a los lectores."

Sobre el divertimento del escritor al escribir puedo aportar aquí mi granito de arena. Al igual que ella, he podido comprobar que lo que más me divierte es el proceso que se sigue al escribir; el producto final es importante, pero el proceso creativo por el cual tengo que pasar para llegar a ese resultado es fascinante, a la vez que redunda en un mejor conocimiento de mi "yo-escritora". 

Patricia Hihgsmith

domingo, 3 de abril de 2016

UNA HABITACIÓN PROPIA, Virginia Woolf (Booket, 1997)

"¿Qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Ante todo independencia económica y personal."
Virginia Woolf reflexiona entorno a esta cuestión en un ciclo de conferencias sobre literatura y mujer, que conforma una especie de ensayo en forma de relatos, en los que sus personajes centrales, siempre de género femenino, se encuentran en situaciones donde deberán hacer prevaler su condición de mujer ante una sociedad que las discrimina y las relega a un estatus inferior.
Leí esta obra después de leer los magníficos diarios de la autora, y quedé cautivada. Ahora vuelvo a releer Una habitación propia y me asombro con los párrafos que entonces subrayé, buscando en esas palabras el maná con las que alimentar mi deseo de escribir. De entre sus páginas, nos dice que:

"Sería una lástima terrible que las mujeres escribieran como los hombres, o vivieran como los hombres, o se parecieran físicamente a los hombres, porque dos sexos son ya pocos, dada la vastedad y variedad del mundo..."

Y recuerdo el gran descubrimiento que hice en cuanto a mis lecturas, mi voz al narrar y mis personajes; asombrada comprobé que predominaban entre ellos las voces masculinas. En los libros de mi biblioteca, y en mis creaciones la voz de hombre se levantaba, en cuanto al número, por encima de las mujeres como si de un tótem se tratara.
Y empecé a leer autoras, grandes desconocidas también para mi: las hermanas Brönté, Mary Shelley, Jane Eyre, Clarice Lizpector, Alice Munro, Ana María Matute, Gloria Fuertes, Toni Morrison...Y poco a poco, mi voz de mujer empezó a fluir en los relatos, una voz necesaria para mí, pues sin ella no podría escribir; y si lo hiciera, sería de una forma despersonalizada y estereotipada... un provechoso trabajo de elaboración personal donde pude conquistar, de forma creativa, por fin, mi voz: "una voz propia".

miércoles, 30 de marzo de 2016

DIBUJOS (Nórdica Libros, 2014) de Sylvia Plath.

Dibujos es un libro recopilatorio de la obra gráfica de Sylvia Plath, una de mis escritoras favoritas, autora de títulos como La Campana de Cristal, novela semi-autobiográfica o el poemario Ariel; dibujos compilados, en un mismo volumen, con motivo de su puesta a la venta en noviembre de 2011 en Mayor Gallery, Cork Street, Londres.
Su padre Ted Hughes los dejó en herencia a sus dos hijos en 1998, tras su fallecimiento.
Frieda Hughes, su hija, recuerda en la introducción del libro, las circunstancias en las que los dibujos fueron hechos y recopilados; y también habla de la exposición que su hermano y ella tenía planeado hacer con ellos. Desgraciadamente, según nos explica, su hermano no pudo ver hecho realidad el proyecto final debido a que se suicidó en 2009, tras una larga depresión. Otro triste suicidio suicidio en la historia familiar.
La obra está dividida en cuatro capítulos: Dibujos de Inglaterra, Francia, España y Estados Unidos; capítulos que van precedidos de los fragmentos de sus diarios y cartas, relacionados con los momentos en los que se dibujaron. Son curiosos los que realizó de Benidorm, el entonces pequeño pueblo de pescadores.
Al final del libro nos encontramos con la cronología de la autora.
Arriba podemos disfrutar de uno de sus dibujos, en concreto uno de los que le hizo a su marido, el poeta Ted Hughes. Comparto a continuación un vídeo con la interesante obra gráfica de la escritora, donde se pueden apreciar también sus dotes como dibujante.


lunes, 28 de marzo de 2016

APROPIACIÓN INDEBIDA (Anagrama, 2015) de Lena Andersson

Lena Anderson (1970) escritora, periodista y analista política emplea un lenguaje preciso y sin adornos para tratar un tema como "el amor" en su libro Apropiación Indebida.  En concreto sobre el amor no correspondido.
Una interesante descripción del proceso de enamoramiento de la  periodista y escritora Ester Nilsson hacia el artista plástico Hugo Rask.
Merece la pena destacar el concepto "amor" que encontramos en la novela, como la  construcción sentimental de la protagonista, una invención sobre "lo que ella siente" y sobre "lo que él siente" en la relación que mantienen a lo largo del libro.
Un planteamiento del enamoramiento cercano a la manía, como una especie de estado obsesivo, en el que la protagonista carece de la claridad y de la visión necesaria para, valga la redundancia, darse cuenta que la otra persona no siente lo mismo que ella siente o cree sentir.
Interesante reflexión que me hace pensar en el significado personal que cada uno de nosotros tiene sobre el amor, y sobre las relaciones; algo así como construcción individual y no como algo que nos sucede y del que somos ajenos. Y pienso en la responsabilidad que adquirimos en ese proceso de construcción sentimental con nuestras parejas, y en las emociones positivas y negativas utilizadas en ellas desde sus cimientos, su estructura y sus diferentes habitáculos; como si se tratara de un estado de construcción permanente, que debiéramos mantener en pie a partir de nuestro trabajo emocional.



domingo, 30 de noviembre de 2014

CARTAS A UN JOVEN POETA (Reiner María Rilke, 1929)


De la relectura de Cartas a un joven poeta de Reiner María Rilke (Praga, 1975-Suiza, 1926), encuentro párrafos subrayados, frases y palabras que me han acompañado en su esencia, de forma más o menos intuitiva desde que comencé a escribir, siendo muy niña como escritora de cartas y diarios.
Más tarde, cuando tomé conciencia de mi necesidad de escribir, y de fluir literariamente montada en el barco de las palabras, busqué aquellos autores que  me ayudaban en el proceso creativo, generoso y sincero, que descubrían su alma en su obra, y cuyas emociones alimentaban la mía. Entre ellos Rilke, sin duda.
Recuerdo aquel verano caluroso, el dormitorio en casa de mis padres con aquel ventilador chirriante, mi sillón de lectura y el descubrimiento de este pequeño libro. Quería escribir y sus sabias palabras me alentaban a hacerlo. Traigo aquí algunas de los párrafos que subrayé entonces, pequeños tesoros que me ayudaron a seguir adelante:
“Usted pregunta si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí, como antes lo preguntó a otras personas. Envía sus versos a las revistas literarias, los compara con otros versos, y siente inquietud cuando ciertas redacciones rechazan sus ensayos poéticos. Pues bien ya que me permite darle consejo- he de rogarle que renuncie a todo eso. Está usted mirando hacia fuera, y precisamente esto es lo que ahora no debería hacer. Nadie le puede aconsejar ni ayudar. Nadie…No hay más que un solo remedio: adéntrese en sí mismo. Escudriñe hasta descubrir el móvil que le impele a escribir. Averigüe si ese móvil extiende sus raíces en lo más hondo de su alma. Y, procediendo a su propia confesión, inquiera y reconozca si tendría que morirse en cuanto ya no le fuere permitido escribir. Ante todo, esto: pregúntese en la hora más callada de su noche: ¿Debo yo escribir? Vaya cavando y ahondando, en busca de una respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted puede ir al encuentro de tan seria pregunta con un Sí debo, firme y sencillo, entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su vida.”

Así fue, y espero que siga siendo…