THE MUSHROOM HUNTER by María Encarnación Carrillo

martes, 26 de agosto de 2014

WENDY GUERRA: "Una Trilogía de Cuba"


Después de leer las tres novelas de Wendy Guerra (La Habana, 1970), me ha enamorado su escritura lírica y dinámica, su variedad de frases, y sus historias fragmentadas y elípticas; recursos que le confieren a la narración el ritmo adecuado, como si un son cubano, lejano y omnipresente, te acompañara en la lectura.
 En sus textos encontramos protagonistas cubanas que luchan por recobrar una subjetividad anulada en aras de la colectividad impuesta, y que nos llevan a través de las páginas de lo que puedo considerar "Una Trilogía de Cuba": Todos se van (Bruguera: 2006), Nunca fui primera dama (Bruguera: 2008) y Negra (Anagrama: 2013).
Exilios a Miami o a Europa, llevan a sus personajes a la renuncia de su tierra y familiares para siempre, tierra a la que desearían volver, pero en la que no pueden vivir, pues son anulados como seres únicos. Cuba aparece como el país donde la prohibición es habitual: lecturas, películas, pensamientos, pasaportes...y donde los delatores; los juicios públicos injustos; los cortes de agua y luz; la imposibilidad, a veces, de mantener sexo en la intimidad; o la escasez de víveres, hacen del vivir una difícil misión. El grupo siempre está, como un ente que absorbe al individuo y que lo engulle.
Las protagonistas comparten historias de orfandad, padres o madres exiliados, a los que buscan en un intento por encontrarse asímismas, y narrar una historia familiar completa que las explique como personas.
La enfermedad en la vejez, la desmemoria, la demencia, el alzheimer, es el final al que algunos de los protagonistas llegan, un símbolo, una solución posible para los que ya no pueden más y prefieren renunciar a sus recuerdos, a sus pensamientos, a lo que fueron; perdidos para siempre en el conglomerado cubano donde lo prerrevolucionario ha sido borrado de la memoria colectiva.
Y como escenario Cuba, La Habana, el mar, sus casas, sus viejos edificios, el lugar del que los protagonistas quieren huir y quieren volver, el lugar donde están sus raíces. Cuba sí, Cuba no; eterno dilema de las personas que se buscan entre la multitud que la habita.
Wendy Guerra, poeta, escritora, diplomada en Dirección de Cine, Radio y Televisión , cuyos libros no han podido ser publicados en Cuba, tiene obra poética publicada España como Ropa interior (Bruguera: 2008), autora de Posar desnuda en la Habana (Alfaguara: 2011) basado en el pasado cubano de Anaïs Nin y en su diarios de aquella época, y es autora del blog Habáname: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/habaname/  .


martes, 21 de enero de 2014

LEONORA (Elena Poniatowska, Seix Barral: 2012)


Elena Poniatowska
Elena Poniatowska recibió, al nacer, el título de princesa Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, con descendencia polaca y nacida en París en 1932, premio Principe de Asturias de las Letras 2013, describe en su obra Leonora, la autobiografía de una de las más grandes pintoras y escritoras del movimiento surrealista: Leonora Carrington. Una artista de origen aristocrático e inglés, de caracter fuerte que decidió vivir su vida de acuerdo a su pulsión artística, sacrificando la vida para la que fue criada.
Me ha gustado el libro porque ahonda en la vida de la artista, y nos muestra su mundo interior, el motor de su fuerza creativa. De la mano de Elena, transitamos por la vida de Leonora viviendo su pasión por Max Ernst, su caída en la locura como consecuencia en parte de la soledad, la segunda guerra mundial y la persecución de Max por ser judío, y su traumático paso por un manicomio en España, hasta que finalmente se exilia a México, donde vivió toda su vida posterior y se desarrolló como artista.
También es destacable, la descripción de los ambientes artísticos de vanguardia en aquellos años entre los que nos encontramos con Breton, Duchamp, Dalí, Picasso, Dora Maar, la fotografa Lee Miller, Éluard, Jean Cocteau... y su posicionamiento como artista surrealista donde no había muchas mujeres conocidas: Eileen Agar, la noruega Elsa Thorensen, la española Remedios Varo o la alemana Meret Oppenheim.
Con Remedios Varo, entabló una gran amistad en el exilio mejicano, quedando profundamente consternada tras su muerte. En Méjico también fueron numerosos los artistas con los que se relacionó: Buñuel, Frida Khalo, Diego Rivera...Y también se manifiestan las fuentes de las que Leonora bebe y alimenta su obra: Jung, la Alquimia, el mundo de los animales, Alicia en el Pais de las Maravillas de Carroll...Ayudan a conformar y entender el universo que nos muestra en sus cuadros.
Destacar también la obra escrita de Leonora, sus cuentos, y en especial Memorias de Abajo, un relato que narra su dramática experiencia en un manicomio español, su tratamiento con Cardiazol que la humilló, denigró y castró. Una obra de unas cien páginas que escribió de un tirón, que le sirvió como terapia para sacar todo lo que tuvo que tragar en aquel lugar, de algún modo y como explica en el libro Pniatowska "un regalo para el psicoanálisis y la filosofía".

domingo, 5 de enero de 2014

PATTI SMITH (Lumen: 2010): "Éramos unos niños"

“Éramos unos niños” ("Just Kids") es un libro autobiográfico escrito por Patti Smith (1946) acerca de sus inicios como artista y cantante y su relación paralela con el artista y fotógrafo Robert Mapplethorpe (1946-1989) durante los años 70 y 80.
Patricia Lee "Patti" Smith es una cantante y poetisa estadounidense que saltó a la fama durante el movimiento punk con su álbum debut “Horses”, fue apodada como “la madrina del punk” y aportó un punto de vista feminista e intelectual a la música punk-rock, fusionándola con poesía estilo “beat generation” con la que se sentía identificada y poesía francesa del siglo XIX, pues era admiradora ferviente de poetas como Rimbaud o Genet.
(Patti cantando “Horses”)

Y Robert Mapplethorpe era un artista estadounidense que se hizo célebre por sus fotografías en blanco y negro de gran formato flores y desnudos, cuyo contenido sexual hizo que a menudo los calificaran su trabajo de “pornografía” y que murió de forma prematura de sida.


(Mapplethorpe por Sofía Coppola)

La relación de ambos empezó cuando se trasladaron a Nueva York, cuando aún no habían cumplido los veinte años, con el objetivo de desarrollarse como artistas y ganarse la vida a través del mundo del arte. Tuvieron una relación sentimental de juventud, que dio paso a una relación de amistad muy estrecha hasta la muerte del fotógrafo.
A lo largo del libro, la ciudad de Nueva York es omnipresente, en sus calles numeradas, en sus locales de moda frecuentados por artistas, como La Factory o su mítico Hotel Chelsea. Los artistas con los que Patti y Robert tuvieron la ocasión de compartir momentos son innumerables: Diane Arbus, Andy Warhol, Bob Dylan, William Borroughs, y tantos otros que no tuvieron tanta suerte y que no se hicieron famosos o murieron víctimas de las drogas, el suicidio o el sida.
Me ha gustado especialmente la obra en el sentido que descubre, el proceso de trasformación en artistas de dos jóvenes que tan solo “eran unos niños”, como dice Patti. Pero que no hicieron concesiones. Desarrollarse como artistas o nada. No había alternativa para ellos. Y lo consiguieron, a pesar del haber tenido que subsistir en sus inicios de forma precaria como haber dado un niño en adopción en el caso de Patti por no poder ocuparse de él, tener que dormir en parques, en lugares insalubres o recurrir a la prostitución en el caso de Robert. Hasta tal punto que ya en el lecho de muerte de Robert, ambos se preguntaban si había merecido la pena:
“No había nadie más que su enfermera, que nos dejó solos. Me acerqué a su cama y le cogí la mano. Nos quedamos mucho rato así, sin decir nada. De pronto, Robert alzó la vista y dijo: <Patti, ¿nos la ha jugado el arte?>... Aparté la mirada, sin querer pensar en ello. <No lo sé, Robert. No lo sé.>
Muy interesante seguir el hilo de las fuentes artísticas que nutrían la obra de ambos, un sinfín de referentes: la generación beat, la poesía francesa del XIX, la fotografía victoriana, la religión católica, el surrealismo, la alquimia…
También es llamativo la religiosidad de Patti, desde el punto de vista de una ciudadana española debido a la tradición en este país de relacionar  lo progre, lo moderno, lo revolucionario y la cultura con la ausencia de religiosidad y en ocasiones de espiritualidad. Y que sin embargo, no está reñido con la crítica hacia el sentido de culpa al que remite el cristianismo con su canción “Gloria” en la que encontramos los siguientes versos: “Jesus died for somebody sins but not mine”:


 En la imagen podemos ver una foto de Patti saludando al Papa Francisco cuando fue elegido, tras rezar una hora por él:


Para finalizar, os dejo la canción que Patti escribió para Robert cuando murió:
Speak to me
Speak to me heart
I feel a needing
to bridge the clouds
Softly go
A way I wish to know
A way I wish to know

Oh you'll ride
Surely dance
In a ring
Backwards and forwards
Those who seek
feel the glow
A glow we will all know
A glow we will all know

On that day
Filled with grace
And the heart's communion
Steps we take
Steps we trace
Into the light of reunion

Paths that cross
will cross again
Paths that cross
will cross again

Speak to me
Speak to me shadow
I spin from the wheel
nothing at all
Save the need
the need to weave
A silk of souls
that whisper whisper
A silk of souls
that whispers to me

Speak to me heart
all things renew
hearts will mend
round the bend
Paths that cross
cross again
Paths that cross
will cross again

Rise up hold the reins
We'll meet again I don't know when
Hold tight bye bye
Paths that cross
will cross again
Paths that cross
Will cross again





sábado, 28 de diciembre de 2013

SUSAN SONTAG: "La enfermedad y sus metáforas" (Taurus, 2005)




Susan Sontag (Nueva York 1933-2004) escribió en 1977 un ensayo  La enfermedad y sus metáforas, en el nos ofrece una reflexión acerca de las enfermedades y la carga de significados que cada una conlleva. Comparando dos enfermedades, la tuberculosis que hizo estragos en el siglo XIX y XX, de la que murió su padre cuando ella tenía cinco años; y el cáncer en el siglo XX y XXI, enfermedad que padeció ella misma (mama, útero y leucemia) y que la llevó a la muerte en el año 2004. Un año después de que se otorgara el Premio Príncipe de Asturias.
Las metáforas, según la autora, que cada enfermedad acarrea se refieren al tipo de personalidad, a las acciones y emociones características del paciente de cada una de ellas. Explicaciones de las religiones, las creencias culturales y la psicología (Freud, Jung como precursores) forma pagana de religión para aquel que no tiene creencias religiosas; metáforas que nos remite a la enfermedad entendida como castigo a las malas acciones o como fallo de la persona:
“…la tuberculosis provenía de un exceso de pasión que afectaba a quien pecaba de temerario y sensual, muchos hay que creen hoy día que el cáncer se debe a una insuficiencia de pasión, que aqueja a los reprimidos sexuales, los inhibidos, poco espontáneos, incapaces de cólera.”
Este párrafo que podía ser el eje central de la obra, nos habla de la carga que un enfermo tiene que sufrir por añadidura, ya que la etiqueta de desbocado emocional o reprimido lo puede llevar a un sentimiento de culpa nada sano para su curación.
Su sensibilidad como escritora, pensadora y enferma, la hace reparar en el vocabulario usado entorno a la curación del cáncer: luchar, ganar, amputar, vencer…vocabulario que nos lleva al territorio donde se está librando una batalla, la batalla contra el cáncer, y que en muchos casos pudiera afectar aún más al paciente.
Según su tesis las palabras, las metáforas, las creencias y la psicologización de la enfermedad pesa sobremanera y nos habla de una forma más sana de sobrellevarla: “Lo que quiero demostrar es que la enfermedad no es una metáfora, y que el modo más auténtico de encarar la enfermedad –y el modo más sano de estar enfermo- es el que menos se presta y mejor resiste al pensamiento metafórico”.
Antonio Muñoz Molina en Babelia y bajo el título “La muerte lenta de Susan Sontag” http://elpais.com/diario/2009/02/14/babelia/1234571954_850215.html
 nos ofrece un interesante artículo acerca del libro publicado por el hijo de Susan Sontag en el que narra los años de lucha contra la enfermedad de su madre hasta que murió (Un mar de muerte. Recuerdos de un hijo. David Rieff. Traducción de Aurelio Major. Debate. Barcelona, 2008.)
Annie Leibovitz, la pareja sentimiental de Sontag los últimos años de su vida, hizo una serie de fotos íntimas de la escritora que nos habla de su cáncer y su sufrimiento.











Sontag está enterrada en el cementerio de de Montparnasse junto a otras celebridades como Baudelaire, Simone de Beauvoir, Samuel Beckett, Julio Cortázar, Marguerite Duras, Man Ray, Guy de Maupassant o Sartre.

domingo, 22 de diciembre de 2013

PATRICK McCABE: "Desayuno en Plutón" (Obelisco, 2002)




Patrick “Conejito” Braden, el protagonista de Desayuno en Plutón del escritor irlandés Patrick McCabe, escribe la historia de su vida a petición de su escurridizo psiquiatra, para rememorar la verdad que hay tras su vida en Irlanda y el caos de sus días en un pueblo lleno de tragedias.
Una novela dura, donde el protagonista hijo de un cura y una menor, que se desentienden de él al nacer, narra su desgracia como hijo adoptivo de una madre adoptiva alcohólica hasta que se marcha a Londres a ejercer la prostitución como travesti. El terrorismo, la guerra entre católicos y protestantes se encuentra como telón de fondo de la historia, que también termina afectándolo.
Pienso que a Patrick lo salva su capacidad de amar a pesar de todo, pues su búsqueda del amor en los demás, lo lleva a levantarse una y otra vez ante cualquier persona que se encuentra. El desencanto impregna también sus páginas finales cuando después de escribir la historia de su vida para su psiquiatra e intentar llevarle el manuscrito, éste se traslada de hospital sin despedirse, hecho que remite a la historia de su vida marcada el abandono de sus padres biológicos, y a la soledad que lo persigue desde el primer día de su nacimiento.
La versión cinematográfica de la obra es también muy interesante estrenada en 2005, destacando de especial manera el actor que encarna a Patrick, Gillian Murphy.

El título de la obra está basado en la canción “Breakfast on Pluto” de Don Partridge que podemos escuchar en el siguiente enlace:

sábado, 21 de diciembre de 2013

PACO LÓPEZ MENGUAL (Molina de Segura, Murcia, 1962): El mapa de un crimen, El último barco a América y Maldito Chino.




Recorrer  la obra de escritor y mercero de Molina de Segura (Murcia) Paco López Mengual a través de tres de sus libros El mapa de un crimen (Maeva, 2009), El último barco a América (Temas de hoy, 2011) y Maldito Chino (Círculo Rojo Editorial, 2013) nos permite reparar en los escenarios en los que trascurren sus historias, y que las unen a modo de hilo conductor pudiéndolas abordar como un conjunto.
España, la Guerra Civil y la radicalización de las ideas políticas abocan a sus personajes a la tragedia en el caso de El mapa de un crimen y El último barco a América y al esperpento en Maldito Chino, atrapándolos en una realidad que maneja sus vidas como si de  marionetas  se tratara y que no nos es ajena.
La crítica político-social presente está implícita en cada una de las historias que nos cuenta, porque ante todo Paco López Mengual es un excelente contador de historias  en las que podemos encontrar  personajes entrañables que nos acompañan y que se quedan con nosotros al acabar su lectura; como el niño al que su madre le daba de merendar tortilla francesa mientras le narraba el asesinato acaecido en el pueblo tiempo atrás en el Mapa de un crimen, Marcial el joven que puede ver los fantasmas de los republicanos fusilados y enterrados en una fosa común en El último barco a América, sin olvidar al Licenciado Beltrán y sus radicales acciones contra el fascismo con el que nos hace reír, a pesar de todo, en Maldito Chino.
Una mención especial merecen: Tres Patas, Fetén y Sansón, los tres perros que acompañan a los personajes en el devenir de las narraciones en las tres obras, afectados también por el trasfondo histórico que les ha tocado vivir.
De obra en obra y a través de los territorios comunes que habitan sus personajes, se consolida este conjunto literario a modo de universo ficticio, partiendo en un primer momento de la realidad de este país que se llama España para terminar acercarnos al imaginario de Paco López Mengual y a las ideas que lo llevan a construir sus entretenidas historias. 
Para terminar os dejo un enlace donde podemos ver al escritor en su mercería escenario de muchas historias que comparte en facebook: 



domingo, 10 de febrero de 2013

BAJO LA MISMA ESTRELLA de John Green





Según el oncólogo francés David Khayat en su libro La biblia contra el cáncer hacia el 2020, tan solo dentro de 7 años, la OMS pronostica que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres padecerá o habrá padecido un cáncer, un dato verdaderamente desalentador. Esta dramática realidad ha sido reflejada también por ejemplo, en nuestro país, por el escritor Albert Espinosa, en Un mundo amarillo, un libro autobiográfico donde relata su experiencia como un niño enfermo de cáncer durante diez años, y también  en su trabajo como guionista en la película Cuarta planta o en la serie Pulseras Rojas, donde trata esta vez, en la ficción el drama del cáncer infantil.
Bajo la misma estrella, el bestseller del escritor de novela juvenil estadounidense John Green, también trata sobre adolescentes con cáncer. Es la cuarta novela del autor, pero la primera traducida al español. Y en ella podemos encontrar un inteligente acercamiento a este drama humano. Aunque el título en inglés, varía un poco: The fault in our stars (La culpa es de nuestras estrellas), refiriéndose a una cita de una obra de Shakespeare, Julio Cesar (Acto 1, escena 2), en la que Casio le dice a Bruto:  “The fault, dear Brutus, is not in our stars, / But in ourselves, that we are underlings." y que se cita en el libro acerca del porqué de la enfermedad que padecen y que me parece más conveniente que el de la edición española.
En esta obra nos encontramos ante un relato duro que el autor trata de una manera impecable. De tal manera, que mientras lees, parece que Green te estuviera ayudando a seguir adelante con tan delicada historia.
El tono de la historia me ha gustado, narrado en primera persona por Hazel Grace, la joven de dieciséis años, con cáncer terminal, que vive enganchada a una botella de oxígeno y que se enamora de Augustus Waters, el joven guaperas también enfermo y que ha perdido una pierna; y con el que consigue correr la increíble aventura contrarreloj de viajar hacia Ámsterdam a conocer a Peter Van Houten, el escritor de la novela Un dolor Imperial, novela fetiche para Hazel, que trata sobre una joven con cáncer y que la chica lee una y otra vez. Una novela que el autor deja inconclusa, y para Hazel es importante mantener una conversación con él y saber la suerte que corren al final los protagonistas.
Por otro lado, los diálogos entre los chicos y sus amigos del grupo de apoyo, plagados de sentido del humor, la mayoría de las veces de un inevitable humor negro, es un gran contrapunto a la realidad que les ha tocado vivir.
Y así, desde el principio hasta el final nos adentramos en una historia de chicos con cáncer, donde se nos habla de la enfermedad y su tratamiento, que los destrozan física y psicológicamente; de las familias y los amigos que sufren con ellos, del miedo al olvido tras la muerte, del amor, y del drama de morir joven cuando apenas has tenido tiempo para escribir tu propia historia.
Una obra que trata de esta terrible enfermedad sin sentimentalismos, de una manera inteligente y entrañable; un libro lleno de emoción que me ha hecho pensar en la vida y cuyos personajes me han acompañado durante días al terminar su lectura.
Os dejo con un vídeo de su vlog: “vlogbrothers” en you tuve, un proyecto de John Green y su hermano Hank, en el que entre otras muchas cosas podemos ver al autor leyendo el primer capítulo del libro: